Hoy me puse a pensar, ¿la mariposa, en verdad nunca olvidará que fue oruga?. Yo pienso que hay momentos en los que lo olvida, incluso me atrevo a decir que habrá momentos en que deba olvidarlo. Olvidar las ataduras, olvidar todo aquello que la mantenía pegada al suelo, para así poder volar, despegar y ser feliz con esas nuevas alas. Necesita sentirse bella, magnífica, y vivir de esa manera, no porque su vida como oruga haya sido desagradable, si no porque ahora tiene la oportunidad de ser alguien más radiante, es su oportunidad de empezar desde cero. La mariposa posiblemente olvide que fue oruga.
Tener alas