cuantas buenas pelis...y alguna por descubrir
Sé sincera… jamás te paraste a mirar una lavadora, ni uniste tu vida con casualidades, no conociste a nadie con el pelo azul que hubiera olvidado tu existencia, ni escuchste a los Shins en la sala de espera de tu neurocirujano.
No te acogió en su casa un hombre con máscara llamado V, ni tu padre se enamoró de tu mejor amiga cubriendola de pétalos. No encontraste un álbum con fotos de carnet perdidas en el metro de París, ni hiciste una lista de “cosas que hacer antes de morir”. No conociste a Edward Bloom, ni desayunaste enfrente de la puerta de Tiffany’s.
Nunca conociste a una prostituta que fuera una filósofa, ni viviste aventuras con una mujer con una metralleta como pierna.
No bailaste encima del escenario del concurso Little Miss Sunshine, ni descubriste que tu vecino fuera un asesino junto a Woody Allen. Nunca se te habría ocurrido inventarte un idioma pseudoalemán para salvarte de un campo de concentración, ni un conejo horrible te avisó del fin del mundo, tampoco formaste parte de una familia de genios, ni fuiste una niña ingeniosa y mal hablada que se quedó embarazada a los 16 años. No tuviste oportunidad de bailar con Vincent Vega “You Never Can Tell”, tampoco no fuiste a Tokio y conociste a Bill Murray, y sabes que te hubiera encantado ser amiga de Jay y Bob El Silencioso. No estuviste en la ciudad del pecado, ni formaste parte de aquel ejército, no fuiste la 301, no, no.
¡Qué grande es el cine!