Azultierra: Bienaventuradas
Bienaventuradas sean aquellas mujeres-
-tan siempre madres, esposas,
abuelas o hermanas -
que aprenden a levantar sus puños
en plazas, autobuses y dormitorios.
Bienaventuradas cuando dejan,
doblados sobre una silla,
el delantal, los suspiros,
la prudencia,
el temor, las cacerolas.…
Bienaventuradas.